sábado, 17 de mayo de 2008

Contradicción

Lustrabotas de profesión y con una excelente capacidad para contradecirse a si mismo. Don Guzmi, el padre de un joven de 21 años y viudo desde hacia cuatro años. El hombre llegaba cada día a su puesto ubicado en el parque al que había asistido durante quince años todos los días. En busca de un lugar para envenenar mi cuerpo con un buen cigarrillo, lo conocí.

En una tarde oscura, típicas de esta ciudad, me encontraba en un parque cercano a mi lugar de trabajo. Estando en una de las bancas que abundan en ese parque, encontré a Don Guzmi. Mientras me fumaba mi cigarrillo en la banca, llego este hombre; de estatura baja y con un overol azul, típico de los lustrabotas.

- Doctor, le hace falta una pulidita a sus zapatos

- No, gracias. Contesté.

- Mire que están feos y opacos. Insistió.

Nunca había hecho tal cosa en plena calle, pero esta vez intente darle una oportunidad al hombre en su trabajo, así resolví acceder a su insistente servicio. Don Guzmi, como lo llaman sus colegas, es el fiel resultado de este país lleno de violencia. Muchos se atreven a decir que somos pasión, pero se quedan cortos con la expresión; no se especifica que clase de pasión es la que se apodera de nosotros. Los muchos que dicen que somos pasión son en realidad unos ilusos, al creer que personas comunes como Don Guzmi son solo una pasión. Sería mejor decir que somos un cúmulo de pasiones, y que no sabemos que pasión utilizar y en donde utilizarla. En este país lleno de ignorancia y de gente estúpida, es constante ver resultados como Don Guzmi.

Mientras Don Guzmi hacia su labor, comencé a indagar. Se dio una conversación fluida y libre de tedio entre nosotros. ¿Porque interesante? El señor era un hombre muy apasionado al hablar. Solo me hablaba de política. Siempre me he marginado de tales temas, solo se los dejo a personas desprovistas de cierto grado de sentido común. Don Guzmi, era seguidor o fanático del partido del presidente de la época. Es curioso como la gente suele acudir a banalidades que otra persona les puede proporcionar. Este era el caso, su argumento principal que respaldaba la labor del presidente, era que en su barrio, había regalado varias lechonas en época de campaña. A pesar de que este era su argumento principal, logré encontrar que en el fondo, el señor sabía bastante de «su señor presidente», por lo menos el hombre conocía de sus buenas y malas decisiones en el poder, y eso era algo llamativo; que le reconociera los errores, poco común en los fanáticos políticos, y mucho menos común cuando eres comprado por un plato de comida.

Dos semanas después de conocer a Don Guzmi, la contradicción se dejo ver. El lema de este país no puede ser «somos pasión», ¿a que pasión se refiere? No podemos poner como bandera algo tan ambiguo. La pasión es difícil de controlar en determinados momentos, y fue esto lo que el señor Guzmi mostró días después. Don Guzmi, un hombre lleno de energía para defender a «su señor presidente», hizo uso de esa misma energía para matar a su hijo. «Fanático del presidente mata a su hijo», fue el titular en un periódico de mala muerte pero que la mayoría compra; así me entere de que Don Guzmi se había suicidado. Al parecer Don Guzmi mato a su hijo, en una discusión sobre política; acudió a la violencia para dejar clara su posición ideológica y lo peor era que había sido contra su propio hijo. Después de matarlo se arrojo desde un tercer piso quebrándose el cuello.

Don Guzmi es el reflejo de que la pasión que nos corre a todos sirve para matar y defender de buena o mala manera una ideología. Después se peguntan ¿porque es que la violencia es utilizada como medio para imponer una ideología en este país?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado autor, disculpa el utilizar este medio para este triste fin que mueve mis dedos por el teclado. Pero quiciera hacerte ver un error al que haz caido, tal vez por descuido, o tal vez por impresición. En el momento en el que escribes "Personas como don Gusmi, son sólo una pasión." cometes la falencia, que poco debe pasarse por menos, de separar sujeto y predicado con una coma (,). Espero recivas esta corrección con la misma paciencia con la que la escribo. No pretendo menospreciarte ni a tí ni a tu obra, únicamente quiciera que ésta sirviese como medio de mejora...
Por supuesto no pretendo decir "Soy mejor y enseño" tan sólo pretendo colaborarle a un colega con un error.

Att: Lector.

SergioMC dijo...

Estimado lector anónimo, es para nosotros mejor que nos corrijan. Más aún si es para mejorar y cuando luego de haber leído ambos el escrito hayamos pasado por alto el error. Esperamos que nos sigas visitando. Muchisímas Gracias.